El 26 de abril de 1998, dos días después de presentar públicamente el informe Recuperación de la Memoria Histórica (REMHI) —el reporte de la comisión interdiocesana de la verdad que documentó las violaciones a los derechos humanos cometidas durante los 36 años de Conflicto Armado Interno en Guatemala—, el obispo Juan José Gerardi Conedera fue brutalmente asesinado en el garaje de su casa. Junto a organizaciones aliadas y contrapartes guatemaltecas, NISGUA respondió movilizando a su base para impulsar acciones y exigir justicia y transparencia.
📸 Edición especial del periódico Prensa Libre que muestra las secuelas del asesinato de Monseñor Gerardi. Se lee: “Luto: Repudio generalizad por el asesinato de Monseñor Gerardi. Clamor porque se investigue a profundidad el crimen.”