[Español a continuación]
The Network in Solidarity with the People of Guatemala (NISGUA) shares its position on the illegal military action carried out by the United States in Venezuela on January 3, 2026, which culminated in the kidnapping of President Nicolás Maduro, and in the context of the current situation facing migrant communities and movements for solidarity within the United States.
As an organization dedicated to accompaniment and solidarity, we interpret these events through a shared historical memory in Latin America, marked by decades of interventions that have profoundly distorted political and community processes. Guatemala knows these experiences well: the 1954 coup against Jacobo Árbenz, backed by the CIA, was an early expression of this doctrine of interference that was later replicated across the continent. Its consequences persist and continue to affect the lives and dignity of communities—structural violence, inequality, displacement, and the erosion of the social fabric.
We reaffirm a fundamental principle: peoples have the right to decide their own destiny, without external intervention, without tutelage, and without impositions. Sovereignty is not an abstraction but a necessary condition for building justice, peace, and dignity from below.
From this perspective, we express our solidarity with the Palestinian people, especially those resisting in Gaza. When international attention shifts elsewhere, violence continues far from the cameras. Their struggle for self-determination is part of the same struggles against colonialism, occupation, and dehumanization that peoples in Latin America are facing. Remembering Gaza today is a political act of memory, consistency, and solidarity.
The conditions faced by the peoples of the Global South are not solely the result of military interventions, but also of blockades, economic sanctions, and coercive measures imposed by the United States. These policies have created conditions that force migration from Central America, Venezuela, and other territories, prioritizing geopolitical interests over the lives and dignity of people.
In the United States, both migrant communities and solidarity movements face criminalization and institutional violence. In this context, Renee Nicole Good, a 37-year-old mother and poet, and Alex Jeffrey Pretti, a 37-year-old ICU nurse who worked in the U.S. Department of Veterans Affairs health care system, were killed by ICE agents in January 2026. Their deaths were not isolated incidents: 2025 was the deadliest year for people in ICE custody in two decades, with at least 30 deaths, and in the first days of 2026 at least four people died in ICE custody. These events highlight the structural violence of the immigration system, which dehumanizes people and normalizes death. Renee and Alex represented active solidarity—taking the side of those who are persecuted.
Our solidarity does not seek to speak for other peoples but to be alongside them. We believe in active, committed, and sustained solidarity that recognizes the dignity and capacity of peoples to decide their own future.
That is why we call on everyone to accompany the struggles for life, justice, and self-determination, convinced that only through collective organization and solidarity among peoples is it possible to build a more just world.
No more imperialist interventions!
Stop the genocide in Gaza!
ICE out of our communities!
Internationalist solidarity with the peoples of Venezuela, Guatemala, Palestine, and all peoples fighting for liberation!
Red en Solidaridad con el Pueblo de Guatemala /Network In Solidarity with the People of Guatemala (NISGUA)
January 26, 2026
Desde la Red en Solidaridad con el Pueblo de Guatemala (NISGUA) compartimos nuestra posición frente a la acción militar ilegal del 3 de enero de 2026, llevada a cabo por Estados Unidos en Venezuela y que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro, y en el contexto de la situación actual que enfrentan las comunidades migrantes y los movimientos de solidaridad dentro de Estados Unidos.
Como organización de acompañamiento y solidaridad, leemos estos hechos desde una memoria histórica compartida en América Latina, marcada por décadas de intervenciones que han distorsionado profundamente los procesos políticos y comunitarios. Guatemala conoce bien estas experiencias: el golpe de 1954 contra Jacobo Árbenz, respaldado por la CIA, fue una expresión temprana de esta doctrina de injerencia que se replicó en el continente. Sus consecuencias persisten y continúan afectando la vida y dignidad de las comunidades: violencia estructural, desigualdad, desplazamiento y ruptura del tejido social.
Reafirmamos un principio fundamental: los pueblos tienen el derecho a decidir su propio rumbo, sin intervención externa, sin tutelajes y sin imposiciones. La soberanía no es una abstracción, sino una condición necesaria para construir justicia, paz y dignidad desde abajo.
Desde esta mirada, expresamos nuestra solidaridad con el pueblo Palestino, especialmente con quienes resisten en Gaza. Cuando la atención internacional se desplaza, la violencia continúa lejos de las cámaras. Su lucha por autodeterminación es parte de las mismas luchas contra el colonialismo, la ocupación y la deshumanización que atraviesan a los pueblos en América Latina. Recordar Gaza hoy es un acto político de memoria, coherencia y solidaridad.
Las condiciones que atraviesan los pueblos del Sur Global no son producto únicamente de intervenciones militares, sino también de bloqueos, sanciones económicas y medidas coercitivas impuestas por Estados Unidos. Estas políticas han generado condiciones que fuerzan la migración desde Centroamérica, Venezuela y otros territorios, priorizando intereses geopolíticos por encima de la vida y dignidad de las personas.
En Estados Unidos, tanto las comunidades migrantes como los movimientos de solidaridad enfrentan criminalización y violencia institucional. En ese contexto, Renee Nicole Good, madre de 37 años y poeta, y Alex Jeffrey Pretti, enfermero de cuidados intensivos que trabajaba en el sistema federal para veteranes, fueron asesinades por agentes de ICE en enero de 2026. Sus muertes no fueron hechos aislados: 2025 fue el año más letal para personas bajo custodia de ICE en al menos dos décadas, con al menos 30 muertes, y en los primeros días de 2026 al menos cuatro personas murieron bajo custodia de esta agencia. Estos hechos evidencian la violencia estructural del sistema migratorio, que deshumaniza a las personas y normaliza la muerte. Renee y Alex representaron solidaridad activa: ponerse del lado de quienes son perseguides.
Nuestra solidaridad no busca hablar por otros pueblos, sino estar a su lado. Creemos en una solidaridad activa, comprometida y sostenida en el tiempo, que reconoce la dignidad y la capacidad de los pueblos para decidir su propio futuro.
Por eso, llamamos a acompañar las luchas por la vida, la justicia y la autodeterminación, convencides de que solo desde la organización colectiva y la solidaridad entre pueblos es posible construir un mundo más justo.
¡Basta de intervenciones imperialistas!
¡Alto al genocidio en Gaza!
¡Fuera ICE de nuestras comunidades!
¡Solidaridad internacionalista con los pueblos de Venezuela, Guatemala, Palestina y todo pueblo que lucha por la liberación!
Red en Solidaridad con el Pueblo de Guatemala /Network In Solidarity with the People of Guatemala (NISGUA)
26 de enero de 2026
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